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Razones espirituales para la dieta vegetariana

Cuando pensamos en los beneficios de una dieta vegetariana, a menudo los relacionamos con la salud de nuestro cuerpo. Los doctores e investigadores médicos han descrito estos beneficios y recomiendan el vegetarianismo para reducir las enfermedades y contribuir a nuestra salud y bienestar. Además de mejorar nuestro bienestar físico, el vegetarianismo también tiene beneficios para nuestra mente y alma.

A lo largo de la historia, muchas personas han adoptado una dieta basada en plantas por algo más que su salud física. Debido a los avances en la ciencia médica, el efecto de la dieta en nuestro cuerpo solo ha sido probado científicamente hace poco. Sin pruebas científicas, ¿por qué las personas a lo largo de los años se volvieron vegetarianas? ¿Existen otras razones además de la salud del cuerpo para ser vegetariano?

El universo de los vegetarianos está poblado por personas espiritualmente iluminadas. Filósofos, pensadores, escritores, líderes cívicos y humanitarios a lo largo de la historia también han adoptado la dieta vegetariana. Muchos atletas se hicieron vegetarianos y obtuvieron reconocimiento por su desempeño sobresaliente. ¿Qué sabían ellos acerca de la dieta vegetariana que también nos puede ayudar a pensar?

Acatando la no violencia

El vegetarianismo es consistente con llevar una vida de no violencia. Muchas tradiciones religiosas enseñan un principio común: no matarás. La Regla de Oro nos implora que tratemos a los demás como quisiéramos que los demás nos traten. Si aplicamos esto a nuestra vida, significa que no querríamos matar a otros.

Solo basta con mirar a los animales, como por ejemplo un pavo, una vaca o un pollo que son sacrificados para comida, o un pez atrapado en un anzuelo de pesca que se retuerce de dolor, para darnos cuenta del sufrimiento que padecen en estos actos violentos. Si aplicáramos la regla de oro, sabríamos con seguridad que no nos gustaría que nos lo hicieran.

Hay quienes pueden pensar que los animales, las aves y los peces no son seres conscientes. Sin embargo, pensemos en aquellos que poseen una mascota como un perro o un gato. Tratan al animal como si fuera un miembro humano de la familia. Las formas inferiores de la vida quizás no tengan la facultad de conocerse a sí mismos como lo hacen los humanos, pero ciertamente son clasificadas científicamente bajo el rubro de formas vivas: crecen, respiran, comen y se reproducen. También sienten dolor. Si no somos violentos, no podemos soportar ver a ningún ser padeciendo dolor, ya sea humano o animal, y queremos asegurarnos de que no somos los causantes de ese sufrimiento.

El gran artista Leonardo da Vinci era vegetariano y tenía gran compasión. Cada vez que veía un pájaro enjaulado, le pagaba al dueño por la jaula y el pájaro. Luego, abría la puerta de la jaula y observaba al pájaro elevarse alegremente hacia la libertad. La no violencia reconoce que todos los animales y todas las personas son hijos de Dios. Aquellos que invierten su atención hacia el interior por medio de la meditación se dan cuenta de que la luz del Creador que brilla dentro de nosotros es la misma luz que brilla en todas las formas de vida.

Somos lo que comemos

Otra razón espiritual para ser vegetariano es evitar disminuir nuestra conciencia espiritual con las vibraciones de los animales que ingerimos. Cuando comemos un animal, estamos haciendo que ese animal sea parte de nosotros. Estamos ingiriendo no solo el cuerpo del animal, sino también las vibraciones de ese animal y sus hormonas.

Pensemos en el temor que un animal sentiría al final de su vida, enjaulado y maltratado, y luego camino al matadero. Piensen en el tremendo miedo y pánico que sienten los animales cuando los matan. Sabemos que cuando sentimos miedo, las hormonas del cortisol y la adrenalina se liberan en nuestro cuerpo. Nos afectan poniendo el cuerpo en tensión y destruyendo las funciones corporales. Las hormonas del cortisol y la adrenalina permanecen en el animal sacrificado, y cuando comemos ese animal se convierten en parte de nosotros.

Cuando el poeta romano, Séneca, al conocer las enseñanzas de Pitágoras, se hizo vegetariano, el cambio lo hizo feliz y descubrió para su sorpresa que su “mente se había vuelto más alerta y más iluminada”. Albert Einstein, el gran físico, estaba tan convencido del efecto que la dieta vegetariana puede tener en nuestra naturaleza que creía que, si se adoptaba universalmente, el vegetarianismo conduciría a una mejora significativa en la condición humana.

Amor por todos

El amor por todos se extiende a todas las formas de vida, incluidos los insectos, reptiles, peces, aves y mamíferos. Amar a todos incluye amar a toda la creación. El principio del amor por todos inspiró a los fundadores de diferentes credos a adoptar una dieta vegetariana porque reconocían que los animales son nuestros hermanos y hermanas menores en Dios.

Para ilustrar lo anterior, hay una maravillosa anécdota de la vida de San Francisco de Asís. Un día, vio a un hombre que llevaba dos corderos en sus hombros. San Francisco le preguntó qué hacía con los corderos. Cuando el hombre respondió que los llevaba al mercado para venderlos en el matadero, el corazón de San Francisco se llenó de compasión por los animales. Se dice que cambió el abrigo que llevaba puesto por los corderos y puso a los animales al cuidado de un amigo con las instrucciones de cuidar de su bienestar y no matarlos ni lastimarlos de ninguna manera.

Del mismo modo, debemos amar y cuidar a todas las criaturas de Dios. Necesitamos abrir nuestro corazón para abrazar con amor a todas las formas de vida, incluso las inferiores.

Servicio al medio ambiente y al planeta.

Una dieta vegetariana apoya el cuidado y amor por los animales y un mejor uso de los recursos de la Tierra necesarios para sostener a la humanidad en el presente y para la posteridad.

La palabra ecología tiene como raíz la palabra oikos, que significa “hogar”. Los ecologistas consideran a todo el planeta como nuestro hogar. Del mismo modo como no queremos destruir nuestra casa, contaminar nuestra agua potable, sofocar a nuestros niños con gases nocivos o destruir los recursos necesarios para mantener nuestra casa, ¿por qué querríamos hacerle esto a nuestro hogar universal, la Tierra?

Si hablamos de mantener los recursos de la tierra por medio de una dieta vegetariana, los científicos explican que la cantidad de grano necesaria para alimentar a una vaca que será sacrificada como alimento podría usarse para alimentar a muchas veces esa misma cantidad de personas. Al observar la tierra y a una población en crecimiento, la dieta vegetariana ofrece un uso más eficiente de nuestros recursos. Es una forma de brindar un servicio desinteresado al medio ambiente y al planeta, ya que se podría alimentar a más personas ahora y en el futuro.

Beneficios para la meditación

Una de las razones espirituales para ser vegetariano es mejorar la meditación. Durante la meditación, si deseamos experimentarnos como alma, una dieta vegetariana acelera nuestro progreso. Para entrar en los reinos de la luz y el amor, necesitamos desarrollar virtudes éticas. Necesitamos tener la pureza de corazón mediante la cual podamos sentir al Creador. Al seguir esta dieta, desarrollamos la no violencia, el amor y el servicio a otras formas de vida.

La espiritualidad no solo está relacionada con nuestro propio desarrollo interior, sino que es también una forma de vivir en la que sentimos amor y nos preocupamos por todas las formas de vida en la creación. La espiritualidad implica acercarnos a nuestra verdadera naturaleza, nuestro verdadero Ser, que es uno con Dios. Así como Dios es amor, el camino de regreso a Dios también es a través del amor. Cuando amamos a todas las personas y todas las formas de vida, estamos en el camino de regreso a Dios. Aquellos que han tenido éxito en el camino espiritual saben que el vegetarianismo ayuda a la meditación y al progreso espiritual. Una vez que nos demos cuenta de la divinidad que anima todas las formas en nuestro planeta, difundiremos la paz y el amor dondequiera que vayamos.

Extraído y reimpreso de “The Vegetarian Diet: Includes Seven Spiritual Reasons for Vegetarianism from Spark of the Divine” (“La dieta vegetariana: incluye siete razones espirituales para el vegetarianismo, del libro La Chispa Divina”) por Sant Rajinder Singh Ji (Radiance Publishers 2011).

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